VigiloTarifas

Starlink Mobile no será el operador de masas que sugiere Elon Musk: le falta mucho espectro

Starlink Mobile llevará cobertura por satélite a donde no llega la red terrestre, pero con mucho menos espectro y haces enormes no puede igualar la capacidad de los operadores móviles tradicionales.

Luis Calonge (plokiko)5 min de lectura

El nacimiento de Starlink Mobile suena prometedor: un servicio móvil que mantiene la conectividad por satélite incluso donde no llega la cobertura terrestre, sin necesidad de un teléfono satelital. Es un avance importante, con ventajas reales.

Pero una cosa es ampliar la cobertura y otra muy distinta convertirse en una alternativa equiparable a los operadores móviles tradicionales. Y ahí conviene mirar más allá de los anuncios de Elon Musk.

SpaceX ha anunciado un acuerdo con Grain Management para adquirir «un portafolio de licencias de espectro de baja banda a nivel nacional que allanará el camino para que Starlink se convierta en un importante operador móvil en EE. UU.». Y añade que, con este espectro y su constelación Gen2, Starlink Mobile puede garantizar banda ancha móvil de alta velocidad a los estadounidenses «sin importar dónde se encuentren».

Captura del anuncio de SpaceX en X del 8 de octubre de 2026 sobre la compra de espectro de banda baja para Starlink Mobile

Musk lo calificó de «very big deal», y las acciones de AT&T, Verizon y T-Mobile cayeron alrededor de un 7 %.

¿Tiene Starlink todo lo necesario para ser operador móvil? Casi. Le falta cerrar la operación con Grain Management, que necesita la aprobación de la FCC.

¿Puede convertirse en un gran operador móvil? Para llevar cobertura a zonas sin red terrestre, sus posibilidades son enormes. Para ofrecer una capacidad comparable a la de los operadores tradicionales donde se concentran los usuarios, no. El motivo es el espectro: Starlink está incorporando frecuencias que también usan las redes terrestres, pero en una cantidad muy inferior.

El problema es la cantidad de espectro

El espectro es limitado y condiciona la capacidad de una red móvil. Las bandas bajas, por debajo de 1 GHz, son las más valiosas porque penetran mejor en interiores. Por ejemplo, en países como EEUU o España, cada operador usa unos 60 MHz. Sin embargo, la operación con Grain aporta a Starlink hasta 14 MHz.

Y la diferencia se multiplica por la reutilización del espectro. Un operador terrestre despliega miles de celdas, con coberturas que cubren entre 2 y 8 km, y reutiliza las mismas frecuencias mientras no interfieran. Así añade capacidad justo donde se concentra la demanda. Con los unos 60 MHz de toda su banda baja, cada celda ofrece hasta 450 Mbps, que se reparten entre los usuarios conectados a la vez.

Starlink también divide su cobertura en haces y reutiliza frecuencias, pero cada haz cubre un radio de entre 19 y 44 km según la posición del satélite: miles de kilómetros cuadrados. Con 14 MHz, cada haz tendría un máximo teórico de unos 50 Mbps en condiciones óptimas, para repartir entre muchísimos más usuarios.

No es una comparación exacta, porque la capacidad final depende también de la tecnología, las antenas y las condiciones del enlace. Pero el orden de magnitud deja clara la conclusión: el satélite puede llegar a donde no llega la red terrestre, pero no puede ofrecer la misma capacidad por kilómetro cuadrado donde se concentran miles de usuarios.

La compra de EchoStar ayuda, pero no hace magia

La otra gran pieza es EchoStar. Por unos 19.600 millones de dólares, SpaceX suma 65 MHz en banda media. Es una adquisición estratégica para elevar prestaciones, pero contrasta con el mapa terrestre: en España, por ejemplo, cada operador suma unos 200 MHz en bandas medias (de 1,8 GHz a 3,5 GHz).

A esto se suma la distancia. Las antenas de la constelación están a unos 350 km de altura. Aunque el estándar 5G NTN adaptará las redes móviles a este tipo de enlaces orbitales, la física no desaparece: la atenuación del trayecto penaliza la señal frente a una estación base situada a pocos cientos de metros.

¿Y qué pasa en Europa y España?

En Europa la estrategia de comprar licencias no funciona igual. Las licencias estadounidenses no se trasladan y la banda baja móvil está totalmente asignada.

¿Significa eso que Starlink Mobile no funcionará en Europa? No. Funcionará mediante acuerdos de alquiler de espectro con los propios operadores, a lo que podría sumar un bloque de 2×10 MHz en la banda de 2 GHz para servicios por satélite, cuyo nuevo reparto la Unión Europea no espera completar antes de 2028-2029. Por tanto, la expansión de Starlink Mobile en Europa depende directamente de sus alianzas con los operadores móviles.

En España, Starlink ya prueba con Orange, en un piloto en Valladolid, la conectividad 4G desde el espacio con parte del espectro del operador. Es un servicio que en su fase inicial funciona con móviles actuales homologados, aunque orientado a mensajería, emergencias y datos básicos: con el espectro que usa hoy, las medidas apuntan a unos 3 Mbps por haz, a repartir entre los usuarios.

Utilizar el espectro de una teleco como capa de cobertura complementaria no equivale a convertirse en un operador independiente que compita frontalmente con ella.

Que tenga límites de capacidad no convierte a Starlink Mobile en una promesa vacía. Resuelve un problema que las redes terrestres no han sabido resolver: zonas rurales, carreteras, espacios naturales o lugares aislados donde una antena no sale a cuenta. También aporta una capa extra de resiliencia en emergencias.

Conviene distinguir dos objetivos: que un móvil tenga conexión donde antes no la tenía, y ofrecer banda ancha capaz de absorber mucho tráfico en zonas densas. El primero es una oportunidad extraordinaria para Starlink. El segundo exige mucha más capacidad, y ahí mandan el espectro y la reutilización de frecuencias.

Queda además la cuestión de los móviles. El servicio actual funciona con muchos smartphones 4G de hoy. La próxima generación usará 5G NTN y el espectro de EchoStar, que los móviles actuales no soportan, y los fabricantes de chips todavía están trabajando en ello.

Starlink puede cambiar las reglas de la cobertura móvil sin sustituir a los operadores terrestres. Wall Street ha empezado a descontar una amenaza. Yo creo que esa amenaza está en las zonas sin cobertura, no en el corazón del negocio de los operadores.

En Europa, además, las grandes telecos ya preparan su propia alternativa de satélite directo al móvil. Pero esa es otra historia que ya os contaré.

Más en Vigilando el mercado