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¿WiFi lento con fibra rápida? El culpable es dónde tienes el router

Si la fibra va bien pero el WiFi no llega al dormitorio, subir de velocidad no lo arregla. Te explico qué se come tu señal, qué hacer gratis y cuándo sí compensa gastar dinero.

Luis Calonge (plokiko)7 min de lectura

Es una de las quejas más habituales: «tengo fibra de 1 Gb y en el dormitorio el WiFi va a pedales». Y la reacción más habitual también: llamar al operador para subir de velocidad o pedir un router nuevo. En la mayoría de casos ninguna de las dos cosas lo arregla, porque el problema no es la fibra. Es dónde está el router.

Por qué subir de velocidad no arregla nada

La velocidad que contratas es la que llega por la fibra hasta el router. La cobertura es otra cosa: depende de cuánta señal emite el router y de cuánta se pierde por el camino hasta tu móvil.

Y aquí está el dato que casi nadie te cuenta: la potencia con la que emite un router doméstico está limitada por normativa y no depende de la tarifa. En Europa, el máximo es de 100 mW en la banda de 2,4 GHz y de 200 mW en la parte de 5 GHz de uso interior (RedesZone). Tu router emite exactamente igual con 300 megas que con 1 giga.

Traducido: si el WiFi no llega al dormitorio con 300 Mb, tampoco va a llegar con 1 Gb. Pagarás más cada mes y la habitación seguirá igual.

Lo que se come tu señal

El WiFi es una onda de radio, y no todos los materiales la dejan pasar igual. La pérdida se mide en decibelios (dB), y conviene saber traducirla: cada 3 dB de pérdida es la mitad de la señal.

  • Metal: es el peor enemigo. Muebles metálicos, estructuras, electrodomésticos o paneles con lámina metálica restan entre 12 y 18 dB en 2,4 GHz, y más en 5 GHz (RouterHax). Es decir, más del 90 % de la señal.
  • Espejos: llevan una capa metálica detrás. Restan entre 6 y 8 dB, unas tres cuartas partes de la señal (RouterHax).
  • Hormigón y ladrillo: entre 6 y 15 dB según el grosor (RouterHax). Por eso los pisos antiguos de muros gruesos son tan difíciles de cubrir.
  • Baños y cocinas: los azulejos casi nunca van solos. Detrás suele haber tabique denso, tuberías y electrodomésticos, una combinación que convierte estas estancias en zonas muertas.
  • Muebles grandes: un armario o una librería llenos entre el router y tú restan entre 3 y 8 dB (RouterHax).

La consecuencia práctica es clara: un router metido dentro de un mueble, en el suelo detrás del sofá o pegado a la tele pierde una parte enorme de su señal antes de salir de la habitación. Es como meter un altavoz en un armario y subir el volumen para oírlo mejor.

Las ubicaciones que te están fastidiando

Si tu router está en alguno de estos sitios, ya tienes un sospechoso:

  • Dentro de un mueble, un armario o un mueble de TV cerrado.
  • En el suelo. La señal se reparte en todas direcciones, y la mitad se va hacia abajo.
  • Detrás de la tele. La pantalla y su electrónica bloquean e interfieren.
  • En un rincón o en una esquina de la casa. La mitad de la cobertura acaba en el piso del vecino o en la calle.
  • En un pasillo estrecho al fondo de la vivienda, donde lo dejó el instalador porque ahí entraba la fibra.
  • Junto a un espejo o a un electrodoméstico grande.

Lo que puedes hacer gratis esta tarde

Antes de gastar un euro, prueba esto. En muchas casas resuelve el problema por completo.

  1. Sácalo a la vista y elévalo. Lo ideal es colocarlo a la vista, sobre un mueble y no en el suelo (OCU), a una altura de entre 1,5 y 2 metros (RouterHax). Una estantería o un soporte de pared funcionan muy bien.
  2. Llévalo lo más al centro posible. Si la fibra entra por un extremo de la casa, un cable de red más largo o una canaleta por el rodapié te permiten mover el router al centro. Es la mejora más efectiva por menos dinero.
  3. Aléjalo de metal, espejos y electrodomésticos. También del microondas, que interfiere en 2,4 GHz mientras funciona.
  4. Cambia de canal WiFi. En bloques de pisos, muchos routers vecinos compiten en el mismo canal y saturan la señal. Con una app gratuita como WiFi Analyzer ves qué canales están libres y lo cambias desde la configuración del router (OCU). Si no te ves con ánimo, pídeselo al operador: es una gestión sin coste.
  5. Usa la banda adecuada. La de 5 GHz es más rápida pero atraviesa peor las paredes; la de 2,4 GHz llega más lejos pero es más lenta. Si tu router separa las dos redes, conecta los dispositivos lejanos a la de 2,4 GHz.

Coste: una tarde y, como mucho, un cable de red.

Cuándo sí compensa gastar dinero

Si después de recolocar el router hay estancias que siguen sin cobertura, el problema es el tamaño o la estructura de la casa, no la colocación. Ahí sí hay que invertir, pero en lo correcto.

WiFi mesh: la opción buena para casas grandes

Un sistema mesh son dos o tres nodos repartidos por la casa que crean una única red WiFi: el móvil salta de uno a otro sin que lo notes. Es la solución adecuada para viviendas grandes, dúplex o pisos con muros gruesos. Un kit doméstico decente suele moverse entre 150 y 250 euros, como compra única. Muchos operadores también los ofrecen con cuota mensual; antes de aceptar, calcula cuánto pagarás en dos o tres años frente a comprarlo.

Si la casa tiene varias plantas, cuenta con un nodo por planta: cada forjado resta entre 10 y 15 dB de señal (RouterHax).

Repetidores baratos: mejor no

El repetidor de 20 euros que se enchufa a la pared parece la solución fácil, pero los de una sola banda usan la misma radio para recibir y para retransmitir. Resultado: pierdes en torno al 50 % del ancho de banda en la zona que amplían (RedesZone). Además crean una red distinta y el móvil se queda enganchado a la señal débil. Si vas a gastar, gasta en mesh.

¿Y un router WiFi 7?

No lo pidas pensando que va a ampliar la cobertura: WiFi 7 mejora el rendimiento, la estabilidad y la latencia donde la señal ya llega, pero no atraviesa más paredes. La excepción es si tu router tiene muchos años y es WiFi 4 o anterior; ahí sí notarás un salto al renovarlo. Pregunta al operador si te lo cambian sin coste antes de comprarlo por tu cuenta.

La tabla rápida

Cuándo síCuándo no
Recolocar el routerSiempre, es lo primero que hay que probarNunca sobra
Cambiar de canalVives en un bloque de pisos con muchas redes vecinasCasa aislada sin redes alrededor
WiFi meshCasa grande, dúplex o muros gruesos, tras recolocar el routerPiso pequeño donde el router mal colocado es el único problema
Repetidor baratoPrácticamente nuncaCuando necesitas velocidad en la zona ampliada
Subir de velocidadNecesitas más caudal por cable o cerca del routerPara arreglar la cobertura del dormitorio
Router WiFi 7Tu router actual es muy antiguoEsperas que llegue más lejos

Ahorras, ganas y pierdes

  • Ahorras la subida de tarifa que no necesitabas y el repetidor que no iba a funcionar.
  • Ganas cobertura estable en toda la casa: sin cortes en el dormitorio y con señal en salón, cocina y baño.
  • Pierdes una tarde moviendo el router. O, si la casa lo exige, entre 150 y 250 euros una sola vez en un sistema mesh.

Mi conclusión

Antes de pagar más cada mes, mira dónde está el router. La velocidad que contratas es la que llega a casa; la cobertura depende de lo que pase después, y eso no lo arregla ninguna tarifa.

Si te ofrecen subir de velocidad para resolver un problema de WiFi, sospecha. Y si quieres comprobar si estás pagando por una velocidad que no aprovechas, en VigiloTarifas te enseño qué tarifas cubren lo que de verdad usas, sin comisiones de operador y con los criterios a la vista.

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